Bestia Bebé en el Art Media: hoy no podemos perder

Bestia Bebé presentó su nuevo álbum “Yendo Rápido a Ningún Lugar” y se plantó definitivamente como una de las mejores bandas del momento.

El vaso de birra, el vaso de fernet. Las camisetas de fútbol de cualquier equipo, nacional o extranjero, pero en esta ocasión, sobre todo, las de Argentina. Las ganas de saltar, aunque la mitad tengamos más de 35. Algunas banderas geniales, pese a que sobre el final los muchachotes de seguridad del Art Media se pongan la gorra y repartan alguna trompada sin ningún sentido.

Ya suena la trompeta con la melodía de “jugadores…” y nos acordamos que hace días nomás se fue Bonnie Tyler. Todo está listo para ver a Bestia Bebé. Sabemos que el partido ya está ganado, pero por las dudas… ¡a ver si ponen huevos!

Aunque ganes o pierdas

Empezar con “Luchador de Boedo” es todo un mensaje para estos tiempos futbolísticamente patrióticos. La herida está abierta y eso quedará bien claro unos minutos más tarde cuando se suba Lucas Jaubet, de Hojas por el Barrio, al grito de “aguante el Chiqui Tapia” y todo el mundo saltará cantando “el que no salta es un inglés”. El equipo de Scaloni y Messi será siempre para el barrio el gran campeón.

“Planes perfectos” es lo primero que suena de lo nuevo y demuestra, además de llevar en su letra el título del álbum, el sonido actual con algunas máquinas y teclas más presentes. Nina Suárez (que abrió la velada junto a Tigre Ulli) es la encargada de llevar adelante instrumentalmente esta personalidad de la banda.

Las flamantes canciones sonarán intercaladas toda la noche con viejos clásicos y así “Chaleco antibalas” y “Cara de piedra” (¿futuros hits?) se mezclan con “Montevideo”, “Antártida Argentina” o una interminable versión, como ya nos tienen acostumbrados, de “Sabés!”, donde la psicodelia dice presente y explotan las guitarras de Tom Quintans y Marki Canosa.

Pongan huevo que ganamo

“El rock and roll pasó de moda” ya es un verdadero hitazo. El público levanta mientras canta “vamo, Bestia, vamo” y “movete, Bestia movete”. Es temprano, pero ya estamos ganando por afano al ritmo de “Fiesta en el barrio”.

Metal y nostalgia empardan perfecto en los gustos y anhelos de la banda, especialmente del cantante, guitarrista y compositor Tom Quintans. El temón que es “El verano” (Vamos a Destruir, 2023) lo corrobora a la perfección.

Y ahí llega el bloque que define una de las tantas búsquedas actuales de Bestia Bebé, que a su vez se puede emparentar con cositas de El Golpe Dorado, aquella propuesta paralela del cantante en un plano más calmo y cancionero.

Así entonces, escuchamos “Patrullas del terror” bien pelada, con voz y guitarra acústica, entre medio de dos piezas claves del nuevo álbum: “El reparto de problemas” y “Algo que siempre te quise decir”, exquisita canción folk que emociona hasta que se asoma una distorsión sobre el final y todo se pudre. Minutos más tarde llegará la kilométrica “Si me voy no significa que te quiera menos” y el círculo cerrará magníficamente.

Párrafo aparte para la enérgica “El atrevido”, que además ser de lo mejor del nuevo trabajo y arrancar con una base firme entre Polaco Ocorso (batería) y Chicho Guisolfi (bajo), cuenta con los geniales prohibidos de El Tucu, quien, al igual que en el videoclip, deja un rato la acústica para romper la pista de baile.

El que no alienta a la bestia para qué carajo vino

Bestia Bebé es una banda que habla de fútbol, dicen todavía muchos, seguramente gracias a aquella portada de su álbum debut, entre otras coxas. Pero se equivocan. Bestia Bebé habla de muchísimas cuestiones más. Es más, no habla de fútbol, directamente lo vive, lo disfruta, lo siente. Y todos sabemos que el fútbol es un sentimiento inexplicable, se lleva bien adentro.

Quienes van a sus shows, primero que nada, aman su música. Pero ahí, al lado, bien cerquita, tienen el mismo sentimiento futbolero que los pibes que están arriba de las tablas. Por eso cantan “Gustavo Costas” aunque no sean hinchas de Racing como Tom y como muchísimos de los presentes, por eso lloran cuando un Messi niño juega en las pantallas mientras gritan “todo va a estar bien” en “Lo quiero mucho a ese muchacho”, por eso añoran al Diego cuando se entrena antes de ir al mundial ’94 a que le corten las piernas.

Y por eso también el trapo que aparece un par de veces, pese a que en el final descocado de “Wagen del pueblo” lleguen algunos patovas a picarla un toque. Y por eso tantas camisetas de cualquier equipo sin importar cuál otra tiene el de al lado. Porque acá todos vienen a alentar a Bestia Bebé. Que, por cierto, otra vez ganan por goleada y definitivamente son una de las mejores bandas de la actualidad.

Bestia Bebé presentó Yendo Rápido a Ningún Lugar en el Art Media. Estuvo bien, ¡todo bien!

FOTOS POR CHARLIE RIOBUENO