Veinte años Andando Descalzo va

Andando Descalzo festeja sus 20 años de historia este fin de semana, con dos shows en La Trastienda que serán inmortalizados con la grabación de un DVD. Cinco discos de estudio, uno en vivo, cientos de shows recorriendo todo el país y una rica historia que repasaremos a continuación junto a Juani Rodríguez, cantante y uno de los protagonistas principales sin dudas de esta gran película descalza.

 

Pasa una luz diferente

“El primer show como Andando Descalzo creo que fue en el año 1997. Viajábamos en el colectivo y terminamos de definir el nombre ahí porque no lo teníamos definido y la fecha iba a salir en el Sí de Clarín. Votamos ahí, se venían barajando nombres, como El diente por ejemplo”. Juani recuerda la gesta del primer show y también resalta que fue la única vez en la historia de la banda que accedieron a tocar bajo el sistema de Rendir entradas (sintéticamente, alguien, ya sea dueño o productor, arma una fecha con varias bandas y turnos y le exige a cada banda rendir un mínimo de entradas que si no se cumplen tienen que pagar de su bolsillo), que sigue vigente hoy en día y que si bien tuvo su auge en la etapa post Cromañón, ya venía funcionando antes en distintos lugares. “Estuvo buenísimo el show, fue la única vez que accedimos al sistema de venta de entradas. Habíamos metido un montón de gente que claro, eran amigos, y viste como es, los hacen esperar afuera y después los echan y encima todo nos salió carísimo. Ni en pedo, nunca más”.

-Hoy sigue vigente este sistema, ¿por qué pensás que sigue así? A ustedes les bastó un solo show para darse cuenta.

-Muchas veces es por comodidad. Porque después a nosotros nos costó el doble hacer las cosas. Porque era alquilar un club, un pequeño saloncito o mismo salones tipo rockerías pero que los alquilabas y tenías la barra o te hacías cargo de la puerta. Es moverse. Lo mismo para salir afuera cuando no se podía. Invitabas a una banda del conurbano o del interior y después esperabas ser invitado.

-Y muchas veces toca perder.

-Claro. Muchísimas veces salimos perdiendo. Alguna vez tuvimos que devolver casi todas las bebidas, que por suerte eran a consignación, pero era nuestro riesgo, nuestra fiesta. Hicimos fiestas buenísimas. Perdés en la tuya. Pasabas la música que vos querías, decorabas el lugar como vos querías. Teníamos otra energía también, claro. Y en esa época también empezaron a salir las Fiestas de Fin de Siglo.

-Claro, años 1998, 1999. ¿Cómo eran esas famosas Fiestas de Fin de Siglo?

-Estaban buenísimas. Pasaron bandas que las ves hoy y están todas buenas: Catupecu Machu, Las Manos de Filippi, Karamelo Santo, Aztecas Turpo, Los Pérez García, Andando Descalzo…

-¿Dónde eran?

-Comenzaron siendo en Defensa 740, e Independencia. Un sótano tremendo. Después por supuesto fue clausurado.

-En esa época iban grabando demos. Alguno con ayuda de Gabriel Ruiz Díaz (Catupecu Machu).

-Siempre fue muy buena la relación con Catupecu, a través de las Fiestas de Fin de Siglo justamente, ya que Beto, quien organizaba, era el manager de ellos. Teníamos mucha relación, nosotros grabábamos en nuestra porta estudio y Gaby lo llevaba a cinta abierta. Él siempre nos dio una mano. Estábamos muy acostumbrados a hacer demos, en un momento conocimos a los chicos de Karamelo Santo y Goy (Ogalde Gluzman, cantante y guitarrista por entonces de esa banda) estaba produciendo los discos de Nonpalidece y Resistencia Suburbana. Caímos con la idea de hacer un demo y Goy dijo “hagan un disco”. Paralelamente a nosotros La Perra Que Los Parió grababa también su primer disco.

-Por esa época se fue el Tano López, primer guitarrista de la banda.

Se fue un año antes, finales de 1999. Él estaba ya cansado de la banda, de toda la movida de la música. Un gran compositor. Los Parraleños, quienes también tocaban en las Fiestas de Fin de Siglo, le ofrecieron al Tano ser su compositor. Pero estaba en otra y les dijo que no. Tenía un vuelo absurdo tremendo, él hizo “Pantuflas” y “El marinero”, dos hitazos. En el verano de 2000, nuestra primera gira, con Aztecas Tupro, ya no estaba él, y vino Ariel Paladino. La siguiente gira fue la primera que hicimos solos y cuando volvimos terminamos el disco, que costó mucho sacar. En ese 2001 se complicó todo.

-Por suerte gracias a ese disco ganaron El Bombardeo del Demo, algo que sin dudas habrá empujado.

-Fue un quilombo económico. Nosotros éramos una banda que no tenía las espaldas para bancarse una movida así. Por suerte se pudo sacar y ahí invitamos a La Zurda a tocar, y justo  en el Bombardeo del Demo llegamos a la final con La Zurda y ganamos por tres votos. Y al otro día tocábamos juntos. Ayudó muchísimo. Y el disco también ayudó mucho.

 

¿Hacia dónde van?

El disco debut, con temas como “Pantuflas” o “Luz”, clásicos infaltables y vigentes hoy en día en cada show, logró sortear los escollos del contexto social y el público descalzo comenzó a crecer paso a paso pero muy firmemente. “El primer disco se presentó en El Marquee, nos fuimos de gira y cuando volvimos, año 2002, hicimos La Trastienda y entraron 1300 personas, cosa que es imposible hoy. Cinco pesos la entrada”. Pero entonces también aparece la primera experiencia de toparse con una productora y sentir los reveses de esa comunión: “Como no sabíamos hacer La Trastienda lo hicimos con Benditas Producciones, y nos dijeron ‘nos deben plata porque se perdió’. No lo podíamos creer, porque cinco pesos era barato en esa época pero no tanto. Pero no sabíamos con quien hablar ni como producirla”.

-Pura impotencia.

-Sí. Teníamos una furia… Más que nada la desilusión. Ni siquiera tuvieron la visión de decir “estos tipos metieron 1300 personas, laburemos con ellos, hagamos algo más adelante”. Entonces seguimos solos y con mucha inexperiencia.

-Era encima una época en la que ustedes sin dudas empezaban a notar mucho ese crecimiento en el público.

A mucha gente le gustaba Andando por suerte. Y  ya cuando hacíamos las fiestas y la gente venía nos sentíamos muy bien, y con esta Trastienda y los Cementos tocando solos también. Pero no fuimos muy conscientes, no supimos como capitalizarlo. No estábamos tan pillos como para encontrarle bien la vuelta al asunto y sacarle rédito.

-Y llega un disco clave…

-En 2003 Mil Destinos. Y volvimos a buscar a Goy, que junto con Lucas Villafañe supieron redondear las canciones. Ellos nos ponen cierta lógica en las canciones del primer disco y nos gusta. En el segundo disco hay un poco más de lo mismo y también es más canción, tiene temas como “Confundí”, por ejemplo. Gusta el disco pero no tiene la prensa adecuada.

-Gusta mucho en el ambiente en el que se movía la banda pero no logra la difusión externa.

-Claro. Lo presentamos en Cemento, que estuvo hasta las manos, pero no estaban las difusiones en el interior como hoy en día. Y eso hizo que nos quedemos un poco también en Capital. Si bien estaban Carmina Burana que son de Firmat, La Cruda de Santa Fe, o La Coca Fernández de Córdoba, con ellos hacíamos cosas pero no llegamos a pasar más de ahí.

 

No es un paso atrás, solo estoy tomando impulso

A fines del año 2005, Andando Descalzo festejó sus 10 años de vida en El Teatro Colegiales, y el show quedó registrado en un CD editado por PopArt y también en un DVD que la banda luego vendía solamente en los conciertos. “Fue una gitaneada ese show. No sabíamos que visuales se iban a pasar. De hecho empieza con el Andando de Argentina y el Descalzo de Etiopia, que la verdad está todo bien pero no nos gustó que el comienzo del show sea eso, no nos representaba en ese momento”.

-Todo muy improvisado.

-Todo. Nuestra vestimenta… estábamos como si fuésemos a jugar a la pelota. Está bien, éramos jóvenes, pero no le prestábamos atención a ningún tipo de detalle. Una semana antes supimos que podíamos grabar y dijimos “ok, vamos a grabar”, y teníamos doce invitados, estaba lleno de cantantes, algunos ni se sabían la letra. De hecho creo que el único tema que quedó en el disco con cantante invitado fue con el de Los Parraleños porque era el único que más o menos la embocó (risas). Y dijimos “bueno, que queden las canciones que quedaron bien”. Para el DVD de ahora no hay ni un invitado, porque necesitamos un nivel de exigencia y no le podemos pedir a alguien que venga a ensayar diez veces. Obviamente hay sesionistas, vientos, bandoneón, pero ya vienen tocando con Andando desde hace tiempo.

-¿Sentís que eso igual era lo que tenía que pasar en esos momentos?

-Pasó lo que tenía que pasar. Era como que estábamos nosotros. En todo punto de vista, también con el tema del managereo. Como que nos quedamos, la parte ejecutiva no avanzó como tenía que haber avanzado y eso hizo que nos quedáramos un poco. Esto duró hasta la época de salida del DVD de los 10 años, que se hizo con PopArt y ellos no nos permiten sacar el DVD, por lo que solo sale CD de audio con ellos, y entonces el DVD solo se vendía en los shows de una forma muy clandestina. A su vez se enfría y se empieza a quedar la banda, pensá que para sacar Hasta Encontrar (2007) tardamos cuatro años. Eso se re sintió, y empezamos también a vivir con Emi (de la Encarnacion, exbajista) un tema interno musical, relacionado también a lo que pasaba humanamente en el grupo.

-Otro de los que componía bastante.

-Por supuesto. Era mi compañero de jardín, amigo de toda la vida. Pero bueno, en muchas cosas empezamos a pensar distinto. Sale Hasta Encontrar, que tiene su linda canción como es “Ilógico”, que hace que suene Andando bastante en la radio.

-Pero es parte del bache también este disco.

-Sí. No logró después encontrar un segundo corte o una posición.

-La típica frase de que cada disco retrata los momentos de la banda.

-Totalmente. En ese disco fue muy caótica la grabación, muy alocadaen todo sentido. Estaba todo muy sobrepasado. Cuando decidimos que con Emi teníamos que ir por distintos caminos la banda toca fondo, porque es un gran compositor, compone mucho. Creo que con el Bocha (Otero, tecladista) entonces nos pusimos más ese laburo en el hombro. Nos fuimos a una quinta sin bajista, porque si bien Fede Salgado ya estaba apalabrado para empezar a tocar, no sabíamos aun que iba a pasar así que preferimos que no viniera. Y ahí entre los cinco pasó algo magnífico. Los cinco sabíamos bien lo que queríamos, sabíamos claramente donde estaban nuestras energías y muchos temas no se hablaban más. Se disfrutaba mucho, y La Quinta Armonía (2010) refleja mucho lo que refleja el primer disco de Andando, esa frescura. Es un discazo, para mí es el mejor, pero no tuvo nada de prensa. Sale editado por BPR, quienes hicieron un desastre desde la parte ejecutiva, hicieron cualquier cosa lamentablemente porque fue un discazo. Fue producido por El Chávez, que venía de producir a Gustavo Cordera y a No Te Va Gustar.

-La quinta fue clave entonces para el resurgir.

-Totalmente. Fueron quince días de absoluto disfrute. Todos proponiendo cosas para las canciones de otros, intros, estrofas. El tema “Mi angustia” de uno de los viejos demos, que es de donde salió el “Andando descalzo va”, que por cierto, fue algo que implementó Fernando Ruiz Díaz de Catupecu en un lugar en Flores. Ese punteo era del Tano y yo lo llamo y le robo el punteo el punteo y hago “Cuando llueve”.

-Te dejó que lo robes.

-Estaba re contento. Tuvimos después mucho acercamiento con el Tano y lo seguimos teniendo hoy en día.

-Hablabas de la producción de BPR. ¿Los mismos de aquella anécdota de La Trastienda?

-Era una fusión, era otra gente, porque BPR en un momento se separa. Esta era gente nueva y en ese momento estaban recién arrancando en BPR. La Quinta Armonía marca algo en la relación con BPR, y también por ende con Karamelo Santo (N. de la R: banda que trabajaba con la productora). El año pasado BPR dejó de existir y esto fue en 2011. Nosotros nos fuimos en 2012,y de hecho para grabar Ventanas BPR nos ofrece a Toth y Guyot para la producción artística, pagado por ellos, pero la verdad es que había tanto desorden que el tema más que nada era ordenar a Andando, era lo principal. Recién con Ventanas se pudo ordenar la banda.

 

Abre las ventanas, deja que entre el sol

En el año 2013 Andando edita de forma independiente Ventanas, que hoy a la fecha cuenta ya con tres videoclips (“Lejos”, “Cansada” y el que da nombre al disco). Bajando un cambio, con un tinte más reflexivo, el disco fue presentando en Groove en un show que sin dudas reflejó el disco y el momento de la banda.

-Ventanas tiene algo más de calma, más tranquilidad en las canciones.

-Es que alquilamos una quinta cheta (risas). En la quinta anterior yo dormía en la cocina, al lado de la heladera y entonces tenía miedo de que sin querer se me vaya la mano y que me agarre electricidad (más risas). Cuando nos despertábamos levantábamos los colchones para poder ocupar el comedor. Y para Ventanas, con la grata experiencia previa, alquilamos de nuevo pero una re copada, con cuatro habitaciones, un comedor en el que habían dejado todos los instrumentos armados, estaba vidreada y daba al jardín, el chabón que nos alquiló tenía una onda bárbara, era un hippón con guita que se fue un mes a veranear y nos dejó la quinta en San Miguel. Creo que eso también nos puso a hacer canciones más relajadas. Y también teníamos un tema en la banda relacionado a la salud y la onda era estar más tranquilos, entonces el disco un poco refleja eso.

-Incluso en el vivo se vio en los shows de presentación esa tranquilidad. Esa característica típica tuya de agitar y moverte constantemente también se tomó una pausa.

-Será que estoy más grande. ¡Me canso más! (risas) Depende el show. Yo creo que Ventanas se adoptó al show de Andando igual, no quisimos adaptarnos nosotros al disco porque era más tranquilo. El show siguió siendo siempre el de Andando, pero a mí la verdad no me gusta hacer siempre lo mismo, entonces trato de ir por distintos lugares, sin perder la energía ni la esencia. También a veces bajar un pequeño cambio está bueno, y dedicarse un poco más a lo que es la performance.

-El año pasado estuvo el show de los 10 años de Mil Destinos, ahí nos llevaste a todos a 2005, 2006 (risas).

-Sí. Estuvo buena esa idea. Me gustó eso de tocar todo el disco nuevamente.

-Gracias Juani. Llegamos al punto final. Se viene la grabación del show de los 20 años, nuevo DVD, nada que ver con lo que fueron los 10 años entonces, je.

-Nada que ver, en todo sentido. Alquilamos una pantalla tremenda, hay proyecciones que ya son animaciones que están buenísimas, las hizo el Negro quien hizo las tapas de los dos primeros discos, y siempre hizo caricaturas, a todos los productores del disco los dibujaba perfecto y entonces hicimos caricaturas de nosotros con el paso de los veinte años. Y viene todo por ahí, está buenísimos, nos llevó mucho tiempo, ensayos de voces, hace un mes que no paramos de ensayar.