Los No Hits Kapangueros

Seguimos adentrándonos en lo más profundo de las obras de grupos que copan las radios, la tele y todas las fiestas. Desde A 15 cm. de la Realidad (1998), Kapanga llegó para quedarse en la mente popular a partir de hitazos como “El mono relojero”, “Ramón” o “Me mata”, este último de La Mona Jiménez.

Entre hits y separadores desopilantes, el primer disco no ofrece perlas desconocidas dignas de ser disfrutadas. Pero a partir de su segundo trabajo, empiezan a aflorar rosas que no saldrán tan a la luz.

 

5 – EL LOCO

Extraña canción de Operación Rebenque (2000), que ganó aceptación en el público a partir de los shows en vivo: cada vez que inauguraba un lugar, Kapanga regalaba comida. En Cemento fueron sanguchitos, en El Teatro fueron pizzetas, y en Obras alfajores Fulbito. El denominador común era la segunda parte de la canción, la que luego de un comienzo furioso se torna reggae bajonera al pedido de “algo pa’ comer”. Y la banda cumplía y convidaba.

 

4 – LABIOS

“Me pinto los labios, salgo a caminar, llevo puestos los tacos de mamá… ¡y de papá!”. El estribillo final de la canción lo dice todo y hace merecerse un puesto en este grupo selecto, de una canción cuyas estrofas relatan la cruda realidad del país. A puro punk rock, este tema sonó mucho en vivo en la época de la salida del super hitero Botanika (2002). Chequear también de esta placa “Quiero ser como Angus Young”.

 

3 – LOCOS

El final de ¡Esta! (2004) es a puro reggae con esta agradable y divertida canción que relata y describe a la perfección la vida rutera de un grupo de música. “Siempre paramos tres veces, una para un ramoncito. Otra a comprar boludeces y dulces, y una visita al gauchito”. Gran tema de una banda que, pese a que su virtud es la joda constante, tiene varios reggaes de buena calidad en su obra.

 

2 – MATE A MI MADRE

Letra tragicómica y desopilante. Tan solo el estribillo basta para resumirla: “Maté a mi madre sin saber que hacía, todo por culpa de la cocaína. Yo le clavé un cuchillo en la garganta, mientras tomaba una naranja Fanta”. Alguna vez el cantante Mono Fabio nos contaba: “es una canción del Balde (Spósito, exbajista), él siempre jodía con el estribillo hasta que hizo la canción. Y yo le decía ‘¿cómo voy a cantar eso? Cantala voz, loco, ¡a ver que dice tu mamá!”.

 

1 – DEMASIADO

Del mismo álbum del tema anterior (Un Asado en Abby Road, 1999), llega el primer puesto: un rock pesado que tiene un invitado de lujo como lo es Ricardo Mollo. Una letra dura y contestataria, de esas que salen cada tanto en la lírica de la banda, en poca cantidad pero con mucha fuerza. Un Asado… es tal vez el disco que más joyas escondidas lleva en su interior, allí también los invitamos a escuchar “La momia blanca” (estribillo adaptado de “La novia blanca” de la Mona Jiménez) o “El cuento de los 3 kovanys”.