El mítico Luna Park a manos de la iglesia

“Hagan lío”, dijo el Papa el otro día en Río, y ahora el Luna Park es de la Iglesia. Sí, aunque a simple vista parezca un oxímoron, el estadio que vio a Cucho cantarle odas al pendeviejismo y que supo congregar a miles de fans del metal diabólico de Black Sabbath, hoy es propiedad de la Sociedad Salesiana de San Juan Bosco y de la organización Cáritas, que legalmente responde al Arzobispado de Buenos Aires.

Así es.  Ernestina Lectoure, su (ex) dueña, murió el 9 de febrero pasado a los 95 años de edad y al parecer, dejó asentado en su testamento que le donaba el 95% del Luna a estas dos instituciones eclesiásticas. Cosas que suceden cuando una persona no tiene hijos y no quiere tanto a sus sobrinos (a quienes les dejó el 5% restante).

Según trascendió, el Luna Park seguirá siendo utilizado para fines comerciales, aunque todavía no está claro cuál sería exactamente su futuro.

Ahora solo falta que la Inspección General de Justicia (IGJ) apruebe el trámite de sucesión para que el estadio de la Avenida Madero en el que, por ejemplo, se llevó a cabo el gran festejo nazi de 1938, pase a formar parte del patrimonio de la Iglesia argentina. ¿Se le acaba el curro de las 40 funciones a Arjona?