Explenden – “Casino”

Moco, cantante de la banda Explenden, inaugura la sección DETRAS DE LA CANCION, donde nos adentramos en las historias que rodean a las canciones, pero contadas por su propios autores. “Casino” es el tema elegido, perteneciente a su segundo disco Lo Que Hacen Después (2011).

Un amigo de mi hermano contó que había muerto su abuela. Entre varias penas, deslizó que la nona era dueña de una casa en el bosque Peralta Ramos, en Mar del Plata, y que sumado a lo triste del fallecimiento, debía solucionar el tema de la sucesión. El verano ya arrancado, promediaba el mes de Enero: sería imposible alquilársela a alguien…

Nadie notó nuestra presencia, todo de acuerdo a mi plan. Nadie que pudiera delatarnos se enteró de que estuvimos allí, parando una semana, en medio del bosque. Me fui con cinco amigos: Pablo, baterista del primer disco de Explenden, más Juan, Gaby y Horacio, los dos primeros integrantes de la banda La Conexión, y el último, bajista del grupo por aquel entonces, cuando se llamaba Piratas del Destino.

“Canción de amor, en la feliz”.

Nos hicimos de la llave, entrando por la ventana de la inmobiliaria. Estuvimos varios días sin hacer mucho ruido, sin levantar sospechas. Una noche decidimos salir del bosque, nos subimos a un colectivo y coincidimos con unas chicas y un pibe, que iban al centro de La Feliz, a un bar de karaoke, donde una de esas pibas planeaba con mucho entusiasmo cantar. Los recuerdos son borrosos: un bar con sombrillas de Budweiser, los pelos parados de Juan, su maquillaje, la puerta del baño de mujeres y la de caballeros, separadas pero conduciendo al mismo inodoro, miradas, risas, Horacio borracho con el pibe yéndose a escabiar por ahí, yo encarando para la playa…

No recuerdo el nombre, lo conté de mil formas diferentes, pero lo que sí recuerdo es que hablamos sobre Anorexia y Bulimia. Recuerdo sus nudillos, mordidos. Me dijo que vivía en Villa Elisa, barrio que mucho tiempo después tuve la suerte de conocer, y que me regaló amigos, así los siento. Prometió que escucharía Tiempos Violentos, el programa de radio de XXXXX para esperar noticias mías, cuando lo inevitable aconteciera. Por allí anhelaba que la siguiéramos. Lo inevitable, el final de esa noche, de esa madrugada, llegó con violencia, con la desaparición de Gaby, con un ojo morado, una larga caminata hacia el bosque, resaca y otras cosas.Más imágenes borrosas. Horacio tomando sopa con Cerveza. Una cabina telefónica en medio del bosque. Llamadas a no sé dónde. Los Reyes Magos en una plaza, nenes, las madres que nos miran y se asustan. La casa de Diego Torres. Un cajón de cerveza lleno, pesadísimo durante quince cuadras al hombro.

Un cajón, dos cajones, cuatro, seis, diez días…

Ojo morado.
Dejamos las llaves de la casa en la inmobiliaria, metiéndonos por la ventana, dejándolas en el mismo ganchito del cual las habíamos descolgado al llegar el primer día. Nadie lo notó.

Un pañal con mierda encerrado en un cuarto de la casa, ni idea como llegó ahí…

Nos fuimos para la terminal de colectivos, arrastrando a Horacio. Sus padres habían venido a Mar del Plata, sin avisarle. Lo esperaban en la terminal para sorprenderlo y darle un beso, sabían de nuestro regreso.

Entramos en la terminal, con Horacio a cuestas. Veo a los padres acercarse. ¡Sorpresa! Subimos a Horacio al micro rápidamente. El papá de Horacio, indignado por el estado de su hijo, por sus ojos que ni podían abrirse, sube al micro y le dice:

—Horacio, ¡decime dónde estás!

Y Horacio nos estalló de la risa, intentando una respuesta que no delatase lo reventado que estaba, a eso que no se dio cuenta de que no era una pregunta:

—¡En Mar del Plata, pa!

El papá de Horacio se bajó del micro, pero antes amenazó:

—En casa vamos a hablar, Horacio.

 

 

EXPLENDEN – “Casino”
Álbum: Lo Que Hacen Después (2011)

Tiempos Violentos sintonicé en la radio y vos no estás.
De mil formas te conté, lo cierto es que presente estás.

Canción de amor en la feliz, no vomités, preciosa que no da.
Canción de amor, recordaré, en Villa Elisa, nena, linda estás.

Comer para devolver, mi cara pintada está.
Horacio, decime “¿dónde estás? En casa vamos a hablar”.

Canción de amor en la feliz, no vomités, preciosa que no da.
Canción de amor, recordaré, en Villa Elisa, nena, linda estás.

Dime que sí, que no está mal, que nunca más vas a vomitar,
muy lindo fue, no pidas más, alguien mejor te lo va a dar,

sin vomitar…
Canción de amor…

 
por Moco, cantante de Explenden.