Manguala: “Hay que producir material y llamar la atención”

Manguala se hace camino en el mundo del rock argentino con su propuesta de fusión de ritmos y estilos que se puede vislumbrar en su segundo disco de estudio, La Reconstrucción, el cual están presentando por diferentes lugares del país. Octubre se viene con una larga lista de fechas que se inaugurará este viernes 10 de octubre en el Teatro Auditorium de San Isidro con entrada gratuita.

“Estamos encarando este mes con mucha alegría”, cuenta con entusiasmo el cantante Ignacio Pintabona y agrega: “para todas las fechas fuimos invitados por los organizadores, no fue una movida de conseguir lugares, averiguar precios, proyectar convocatoria y cerrar un arreglo”.

-Es algo que no suele suceder en todos lados.

-Que empiece a pasar eso está buenísimo porque nos permite ir a lugares nuevos y tocar para gente que quizá no nos conoce tanto. En ese plan, por ejemplo, el sábado 25 estamos yendo a tocar a Ramos Mejía por primera vez. ¡A nosotros nos gustaría tocar todos los días! La banda suena y tenemos ganas de salir a mostrarlo.

-La característica principal de la banda que es la fusión de estilos y ritmos es algo que hoy toman muchas bandas pero antes no pasaba, ¿a qué atribuyen el cambio que se dio hace varios años ya que hizo que se dejen los prejuicios y las tribus separadas de lado?

-Por una cuestión generacional, nosotros empezamos a escuchar música cuando el mp3 y las descargas por Internet estaban en pleno furor inicial. Eso tuvo un montón de consecuencias sobre nuestro acceso a la música. Para empezar, como no hay plata de por medio, hay menos riesgo a la hora de mandarte a escuchar algo diferente. Por otro lado, el tema de poder tener una canción sin que eso implique comprometerte con un álbum también fomenta la experimentación. Habría sido difícil que un rockero de hace 25 años fuera a una disquería a comprarse un disco de reggae. Hoy en cambio, si escucha un tema de Marley que le gusta, lo tiene totalmente a disposición. Por esas razones es casi seguro que los chicos que crecen hoy tengan un abanico de gustos mucho más amplio que el de sus viejos. Y eso está buenísimo: si un tema de otro palo te gusta, disfrutalo.

Dentro de la mezcla de estilos, la banda reconoce como influencia discos producidos por Gustavo Santaolalla, como los de La Vela Puerca y Bersuit Vergarabat, pero también recomiendan música nueva (“¡Escuchen Cosmopolitan y del Sorín Octeto!”). La Reconstrucción el segundo trabajo discográfico, sucesor del debut Lo Que Hago Acá (2012), e Ignacio reconoce un desarrollo en el camino de los dos trabajos. “Los dos años entre uno y otro, y sobre todo, el haber tenido la experiencia de un disco a cuestas nos aportaron mucho. Del primer disco mantenemos el espíritu, la fiesta y la canción. En La Reconstrucción ya teníamos más oficio y ganamos en potencia, variedad y solidez”.

-Son muchos músicos en escena, en algún momento se hizo muy difícil tocar en escenarios para las bandas y más para las numerosas, ¿cómo conllevan esto en la actualidad?

-Sigue siendo difícil entrar todos en los escenarios, ¡ja! Pero nos acomodamos, está todo bien. En muchos casos, mientras más apretados están todos es mejor porque se vuelve más intenso.

-¿Creen que hay más posibilidades que en sus comienzos, o está peor?

-Cuando recién empezábamos quizá nos costaba más tocar, pero aunque hubo un desarrollo de la escena (importantísimo), también crecimos nosotros. A medida que vas teniendo más cosas para mostrar, grabando discos, haciendo videos, empiezan a aparecer oportunidades a las que antes no tenías acceso. A las bandas que hoy no consiguen insertarse les diríamos que produzcan material, hay que llamar la atención de alguna forma.

-Se autodefinen como “enfermos de la música”. ¿La idea es contagiar esa enfermedad y volverla una epidemia?

-No, ¡esa enfermedad es mucho más grande que cualquiera de nosotros! Tal vez aspiramos a contagiarle a algunas personas una gripecita que se llama Manguala.

-¿Cómo sigue el camino de la banda luego de este octubre tan cargado?

-Este año, tocar mucho. Nos gusta alternar espacios grandes con antros chicos, y en ese sentido, noviembre y diciembre van a estar lindos. Hay fechas en las que se va a armar un buen quilombo. ¡Un gran cierre para un gran año! Y el año que viene, empezar a preparar el próximo disco. Tenemos muy buenos temas y estamos con ganas de darles forma Ya van a ver.