La Polla Records, no la de Grassi

Una vez en televisión, el periodista vinculado a la dictadura militar, Raúl Portal –jefe de prensa del Ministerio del Interior desde el año ‘68 al ‘78– dijo que a él le encantaba el rock, pero que proponía prohibir las bandas que mencionen la palabra baby (nena). Aunque la ocurrencia es buena, y aquí me propongo demostrar que una banda sobreviviría a su holocausto musical, finalmente el chiste es malo, y confirma lo que en otra oportunidad pude observar al casualmente encontrármelo en un casamiento y hacerme de una tarjeta personal suya: decía “Raúl Portal, boludo profesional”.

En respuesta a aquella frase televisiva es que sondearé la discografía completa de La Polla Records, grupo en el cual espero no encontrar la palabra baby, y si está, intentaré hacerme más el boludo que Portal.

El debut discográfico de los oriundos de Salvatierra fue con Salve (1984), disco que no contiene la palabra baby ni nena. En su lugar, lo más cercano al amor, lo dice la canción “Los 7 enanitos”, donde los pequeños se quieren follar a Blancanieves, sin éxito alguno.

La carrera de La Polla ya se vislumbraba más prolífica que la de Portal, y prueba de ello es que en 1985 editan Revolución. Aquí tampoco hay Baby o Nena. Pero hay una canción que le pega cerca, describe cómo sería la vida conyugal según la visión del boludo profesional. La Polla 2, Portal 0.

En claro homenaje a Raúl, en 1987 Evaristo y sus compinches lanzan No somos nada. Queda claro que el mensaje anticipaba la gran creación de Portal, Noti-dormi. En dicho programón conducía junto a un mono tití y un perro llamado Tristonio, “animando” las noches argentinas, llenando de contenido en lo que sería la precuela de Videomatch (Marcelo Hugo) y toda la programación que desde allí comenzaría a ocupar la despoblada grilla de la medianoche. Sin duda la mejor placa de La Polla Records, no tiene nada que hacer contra este gran programa de Portal. Y tampoco contiene la palabra nena o baby.

1988. Abriendo con el tema “Los Monos”, en homenaje al tití de Portal, La Polla bautiza a su nuevo trabajo Donde se habla. Aquí tampoco hay canciones de amor, o que contengan las palabras mágicas. La particularidad del disco es que todas las canciones que contiene llevan nombres de animales, todas menos una, se llama “Animal sin nombre”. ¿Alguien se anima a rebautizarla? Escuchen…

En 1990 la Polla Records saca Ellos dicen mierda, nosotros amén, disco de quince canciones que en ningún momento mencionan la palabra nena o baby. Lo siento Portal, el tema 12 se llama “Cachas Beibi”. En él se describe lo que podría ser el funeral de cualquier… aristócrata.

En Los Jubilados (1990) tampoco hay canciones de amor, nada de nena o baby. Sí hay himnos que pegan profundo para aquellos que a diferencia de quienes bancaron la dictadura, sufrieron, sufren y sufrirán la explotación patronal. “Mis riñones” es para que recuerden que existimos, hijos de puta.

Doce canciones en 30 minutos contiene Negro (1992). Nada pero nada de baby o nena. Sí hay una que a Raúl por las dudas le avisamos que maneja la ironía, no sea cosa que se la crea: “Capitalismo”.

El 8 a 0 llega con Hoy es el futuro (1993). Aquí debería repensar su idea de prohibir al rock. ¿Qué sería de sus amigos, los jhonnys, sin su música predilecta para eliminar su objetivo?

Permitida la salvedad de que en Bajo Presión (1994) el tema “La Futbolera” puede no ser de La Polla y sí de Palito Ortega, y que no puede haber amor entre alguien de 4 y otro de 8, tampoco hay pistas que permitan la prohibición de Portal. Y de este no hay videíto, porque no se me canta.

Carne pa’ la picadora (1996) tampoco. Doce años sin amor, solo odio. De este disco que se convirtió en clásico, la canción homónima terminó siendo una de las que nunca puede faltar ni siquiera en las visitas posteriores de Evaristo ya con Gatillazo.

Con Toda la puta vida igual (1999)… ¿Llega la primera canción de amor? Se trata de “Pastelarium”, letra que no contiene la palabra nena o baby, pero que le pasa el trapo a cualquier otra canción de amor que sí la contenga. Pero como lo que nos concierne es una lucha contra Raúl y su cruzada, el tema que resaltamos es “Deja a los niños”, para recordar al gran amigo del periodista: el padre Grassi.

Para el 2001 La Polla saca el disco que de no ser por una ese hubiese sido el peor nombre posible: Bocas. Este fue el último de Fernando en batería, fallecido un año después. En este tampoco nada de baby, pero sí un regalito para los yanquis: “Fucking USA”. ¿Qué hubiera dicho el ministerio del interior sobre esta letra allá durante los años en que Raúl brindaba sus servicios?

En 2003 llega El último de La Polla, que no es Grassi pero seguro le hubiese encantado estar por lo menos en la tapa. Finalmente no hay canción con la palabra nena o baby. Vaya paradoja del destino que el defensor del violador condenado pierda su apuesta y termine con La Polla Records adentro. Y para los que se asqueen por el mal gusto y la violencia de estas líneas, les queda esta última canción: “Violencia”. Con amor, Baby.